Al no conocer bien varias de las ciudades y poblaciones del país, seria un error afirmar que La Paz tiene más ríos que la circulan, ya sea embovedados o libres. Así que me limito a hablar tratar solo de esta cuenca.
El otro día mientras le daba una visita al Convento-Iglesia de San Francisco para contemplar una colección de fotografías del exterior, me detuve unos instantes en entender y apreciar una maqueta que reflejaba como era hace la ciudad de La Paz de hace aproximadamente cuatrocientos años.
Pues no era un trabajo común de arquitecto que pone casitas y autitos junto a residencias minimalistas tamaño micro, nano o yo que sé. Sino que aparentemente a partir de un escueto croquis de menos de 15 x 15 donde se mostraba a un convento de San Francisco con sus sembradíos que colindaban con las viviendas de los indígenas y estaban frente a las casas de los primeros criollos, se puede ver, según mi visión, una bien hecha maqueta que resalta la importancia del concepto puente.
Imaginar estas construcciones que comenzaban en la final Ingavi o la calle Sagarnaga para cruzar las respectivas Montes y Mcal. Santa Cruz, en las que aquella vez eran amplios ríos, para ir de un barrio de ricos a uno de pobres o viceversa, resulta muy difícil ahora. En especial en estos últimos meses que la vista de ese lugar a cambiado de forma asombrosa.
Y pensar que hace tan solo cinco años era lo más común darse un paseo desde el pasaje Lanza, comer un rico choripan a la vuelta, cruzar con cuidado la Evaristo Valle para sentarse a tomar el sol al lado del monumento de la Plaza Pérez Velazco un rato, y después aun con más cuidado pasar al frente mientras se escucha a los voceadores de minibuses decir – Ceja, Autopista, para estar en el reloj que indica el comienzo de la calle Comercio.
Y es que el hombre a lo largo de la historia por necesidad o ambición siempre a requerido del uso de los puentes, desde tal vez un simple pedazo de tronco para cruzar un precipicio o riachuelo, hasta una mega estructura para ir de una isla a un continente.
Lo propio en La Paz, ahora resulta que lo que hace cincuenta años o más se pensaba una locura, quizás, en poder ir en menos de 15 minutos de Llojeta a 4to Centenario, está por volverse realidad. Sin afán de homenajear a los primeros “soñadores” de ésta idea, me animo a decir que es la más importante obra que en toda la vida de La Paz se está pudiendo realizar.
Sin desmerecer a la Avenida Periférica, o a la conexión con la Zona Sur, o al magnifico Puente de las Américas.
Aquí presento un dibujo nostálgico que hice en MS. Paint, que muestra en lo posible como veía la zona del Pasaje Lanza y la Plaza Pérez Velazco, antes de lo que hay ahora.
El otro día mientras le daba una visita al Convento-Iglesia de San Francisco para contemplar una colección de fotografías del exterior, me detuve unos instantes en entender y apreciar una maqueta que reflejaba como era hace la ciudad de La Paz de hace aproximadamente cuatrocientos años.
Pues no era un trabajo común de arquitecto que pone casitas y autitos junto a residencias minimalistas tamaño micro, nano o yo que sé. Sino que aparentemente a partir de un escueto croquis de menos de 15 x 15 donde se mostraba a un convento de San Francisco con sus sembradíos que colindaban con las viviendas de los indígenas y estaban frente a las casas de los primeros criollos, se puede ver, según mi visión, una bien hecha maqueta que resalta la importancia del concepto puente.
Imaginar estas construcciones que comenzaban en la final Ingavi o la calle Sagarnaga para cruzar las respectivas Montes y Mcal. Santa Cruz, en las que aquella vez eran amplios ríos, para ir de un barrio de ricos a uno de pobres o viceversa, resulta muy difícil ahora. En especial en estos últimos meses que la vista de ese lugar a cambiado de forma asombrosa.
Y pensar que hace tan solo cinco años era lo más común darse un paseo desde el pasaje Lanza, comer un rico choripan a la vuelta, cruzar con cuidado la Evaristo Valle para sentarse a tomar el sol al lado del monumento de la Plaza Pérez Velazco un rato, y después aun con más cuidado pasar al frente mientras se escucha a los voceadores de minibuses decir – Ceja, Autopista, para estar en el reloj que indica el comienzo de la calle Comercio.
Y es que el hombre a lo largo de la historia por necesidad o ambición siempre a requerido del uso de los puentes, desde tal vez un simple pedazo de tronco para cruzar un precipicio o riachuelo, hasta una mega estructura para ir de una isla a un continente.
Lo propio en La Paz, ahora resulta que lo que hace cincuenta años o más se pensaba una locura, quizás, en poder ir en menos de 15 minutos de Llojeta a 4to Centenario, está por volverse realidad. Sin afán de homenajear a los primeros “soñadores” de ésta idea, me animo a decir que es la más importante obra que en toda la vida de La Paz se está pudiendo realizar.
Sin desmerecer a la Avenida Periférica, o a la conexión con la Zona Sur, o al magnifico Puente de las Américas.
Aquí presento un dibujo nostálgico que hice en MS. Paint, que muestra en lo posible como veía la zona del Pasaje Lanza y la Plaza Pérez Velazco, antes de lo que hay ahora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias